COMENTARIOS RESPECTO DE LA NORMA NSR10, TÍTULO G - CAPÍTULO 12 – PARTE 1

NUESTRO ANÁLISIS DE LA NORMA RESPECTO A LA GUADUA


En IMZA Arquitectura somos personas curiosas y críticas, por ende no sólo nos gusta estar de acuerdo con seguir lo establecido, sino analizarlo y encontrar aciertos y aspectos a mejorar en el mismo, con el objetivo de ofrecer el mejor servicio posible; para ellos realizamos esta entrada, la cual dedicaremos a analizar lo expuesto en nuestra entrada anterior sobre la primera parte del capítulo 12 del título G de la norma NSR10.


Colombia es el país de la guadua angustifolia Kunth, el bambú con el mejor balance tamaño/resistencia/facilidad de obtención en el mundo, y sin embargo sólo uno de los capítulos de la norma está destinado a comprender el material constructivo nativo por excelencia de nuestro país. Este capítulo va de la página 1385 a la 1416, es decir un total de 31 páginas, de las 1625 que posee la norma, apenas un 1,9% del total del contenido de la misma, ante lo cual nos hacemos las preguntas sobre si realmente se comprende al material, y sobre todo si se le está dando, a un material considerado el material del futuro por sus propiedades mecánicas y capacidad de propagación y cultivo, un papel relevante dentro de la construcción nacional.



En este punto pueden empezar a plantearse cantidad de teorías sobre los motivos detrás de este poco apoyo a este material, si es un aspecto cultural, o económico y de lobbys del cemento y del acero, o de desconocimiento; sin embargo, eso será tema para otro debate.


El objetivo es comenzar a analizar lo que dice la normativa colombiana respecto al bambú, especialmente aquellos puntos en los cuales no estamos totalmente de acuerdo. Comencemos:


Para empezar, algo importante al tratarse de un material que crece de la tierra es el debido mantenimiento y conformación de un guadual que produzca culmos aptos para construcción, pues no es un material realizado industrialmente en el cual se puedan llegar a homogeneizar las características y propiedades físicas y mecánicas de los mismos, y a la vez sería imposible pretender si quiera medir dichas propiedades en cada vara de guadua, por lo que planteamos sería de gran utilidad la inclusión de las consideraciones relativas a crear material de calidad para las construcciones en el territorio nacional al comprender y regular la siembra adecuada de guadua.



En cuanto a los usos y aclaraciones del material consideramos que hace falta ahondar más en las características requeridas del material, pues no sólo su edad (establecida de entre 4 y 6 años) es importante, ya que debe tratarse de guadua procedente de un guadual consolidado (proceso que tarda alrededor de 7 años) y debe ser debidamente cosechado (si deseas que ahondemos sobre la preparación adecuada de la guadua para construcción haznos saber en comentarios).


Menciona además que debe utilizarse para dos niveles en caso de vivienda, lo cual limita bastante las posibilidades con el mismo, teniendo en cuenta que existen construcciones en guadua de dos niveles, si, pero más de 10 metros de altura, ¡lo cuál fácilmente se correspondería a cuatro niveles de altura! siendo evidente que el material es capaz de soportar más de dos niveles (cosa que puede hacer sin problemas, nosotros mismos hemos realizados edificios institucionales de más de dos niveles, y que debería ser evidente, después de todo, soportaba sus 30 metros de altura en el guadual).



Además de esto, pretender que un culmo de guadua sea perfectamente homogéneo y no tenga deformidad mayor al 0,33% de su longitud, o conicidad mayor al 1% va totalmente en contra de la condición anisotrópica de la guadua, que la convierte en un material que en cada lugar que se mida posee dimensiones diferentes; el aspecto principal debe ser su capacidad de carga, no su estética, pues guaduas como las cotudas, que son elementos cuyos canutos serpentean, son perfectamente aptas para construcción.



Además de esto, es importante mencionar que, aunque existan fisuras del 20% de la longitud del culmo, la presencia de los entrenudos es esencial, y este es otro punto a considerar dentro de los temas que deberían ser tratados en la norma, y son los diferentes métodos de inmunización para la guadua, dentro de los cuales existen ciertas metodologías que comprometen la integridad estructural de las piezas al romper los entrenudos para facilitar y agilizar el proceso de inmunización. Si deseas que ahondemos sobre los diferentes métodos de inmunización haznos saber en comentarios


Así mismo, al momento de hablar sobre las diferentes uniones y materiales que se pueden utilizar para las estructuras en guadua, si bien está bien mencionar la cualidad excepcional del material de funcionar de manera articulada, se debería también tratar con mayor profundidad sobre los efectos de la higroscopicidad de la guadua, según la cual, el constante intercambio de humedad con su entorno genera en ella distintos efectos, como presencia de humedad o variaciones en sus dimensiones que pueden propiciar algunas deformidades en las piezas e incluso llegar a comprometer la integridad estructural de las mismas.


La guadua es, además, un material que sin una gran inversión puede transformarse y comportarse estructuralmente de maneras muy variadas; sus diferentes presentaciones (rolliza, esterilla, lata; que deberían también ser explicadas en la norma desde su fabricación hasta sus usos) permiten diversidad de estructuras muy diferentes a las aporticadas o muros de carga; limitar al material a estas estructuras es desperdiciar el enorme potencial de desarrollar una arquitectura icónica y que, como es nuestro objetivo en IMZA Arquitectura, sea un elemento representativo de la cultura colombiana.



Los anteriores son nuestros apuntes referentes a la primera parte del capítulo 12, título G, de la norma NSR10; pues consideramos que un material con tantas posibilidades no puede ser reducido a 31 páginas, y más aún, debería tener un capítulo independiente dedicado a él, pues no es una madera per se; si, es un maderable, pero es una gramínea, un pasto gigante, con fibras verticales mas no entrelazadas, de rápido crecimiento a diferencia de los árboles, es el material del futuro, el acero vegetal.


En IMZA Arquitectura estamos comprometidos con trabajar nuestros materiales de la mejor manera posible con base en las normativas pero también en el conocimiento adquirido sobre los mismos, razón por la cual puedes tener la tranquilidad de que en tu proyecto se les dará el mejor uso posible a cada material que decidas trabajar.



En dos meses nuestros apuntes sobre la segunda parte de la norma NSR10 referente a la guadua; ¡síguenos en redes para estar atento!


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