ESTRATEGIAS DE DISEÑO PARA CONSTRUCCIONES EN GUADUA - PARTE 1

Un acercamiento rápido a la lógica del material


“Cada material impone al diseño leyes que le son inexorables” … Así remarcó uno de los más grandes arquitectos de Colombia, Rogelio Salmona, y lo decía con toda la certeza de la experiencia, pues él era un especialista en el ladrillo y era capaz de realizar obras que no podrían tener el mismo atractivo de realizarse con otro material.


En esta entrada te comentaremos algunos aspectos de la guadua que son ley inexorable para cualquier diseño y que tenemos siempre presentes para sacar el mejor provecho del material en nuestros proyectos.



UN MATERIAL VIVO Y LEÑOSO


Comencemos por lo más esencial, ¿qué es la guadua?

Se trata de una planta, una variedad de bambú (de las aproximadamente 1200 que existen en el mundo), de la familia de las poáceas o gramíneas (misma familia de los cereales por ejemplo), lo cual significa que es una hierba, en el caso de la guadua, una hierba leñosa dado que su carnosidad es de consistencia similar a la madera, aunque cabe aclarar que esto no la convierte en una madera per sé.


Esto implica varios factores a tener en cuenta en el material, primero que todo: Está vivo, lo cual quiere decir que es propenso a pudrirse, secarse y ser consumido, además de ser anisotrópico (sus dimensiones son diferentes en cada sección del mismo); segundo: Es leñoso, lo cual implica que puede moldearse, cortarse, quemarse y que es higroscópico (intercambia constantemente humedad con su entorno). En materiales como la guadua, la garantía de calidad comienza desde la selección.


SELECCIÓN Y TRATAMIENTO


Para contrarrestar los efectos adversos de ser un material vivo y leñoso es importante garantizar desde su cosecha un correcto tratamiento del mismo; esto implica lo siguiente:


Selección: Dentro de un guadual maduro existen culmos de diversas edades, la edad apta para cosechar piezas de construcción es entre 4 y 6 años, y afortunadamente existen diversos bioindicadores para determinar la edad de las piezas:



· Las guaduas verdes o viches pueden poseer aún las hojas caulinares que la protegen durante su proceso de crecimiento (pues recordemos que la guadua surge del suelo con su diámetro máximo y comienza a incrementar su altura); su color además es de un verde más intenso y brillante, que aún no ha sido muy desgastado por la intemperie, así como el color blanco de sus nudos, visiblemente más blanco que el de una guadua madura; además su apariencia denota levemente su consistencia sin lignificar (que no ha alcanzado la calidad de maderable) debido a que posee un contenido de humedad demasiado elevado.


· Las guaduas maduras o hechas poseen un color verde mate, pues es común que presenten hongos y líquenes en general de colores verdosos o casi blancos que cubren con formas redondas su verde natural y el blanco de sus nudos haciéndolos más opacos, además han perdido las hojas caulinares.

· Las guaduas sobremaduras pueden presentar tonalidades marrones o amarillas, gran presencia de hongos rojizos y sus hojas se tornan amarillas debido al deterioro natural del culmo que afecta su capacidad para hidratarlas debidamente.


Cosecha: Se debe cosechar en luna menguante, idealmente en las últimas noches antes de luna nueva, pues esto implica que la humedad dentro del culmo de guadua está en su nivel más bajo, por lo cual el proceso de avinagrado y secado del mismo será más eficiente.


Avinagrado: La guadua cargada de guadua puede llegar a pesar más de 200kg, por lo que debe dejarse en el guadual entre 2 y 4 semanas sin contacto con el suelo o humedad mientras libera el agua en su interior. Aún cortada en menguante, posee diversos azúcares que son el principal atractivo de fitófagos (devoradores de plantas) como el gorgojo de la madera que es uno de los principales agentes patógenos de la guadua. El proceso de avinagrado, como su nombre de indica, implica la fermentación de esos azúcares para transformarse en vinagre, poco apetecible por los fitófagos.


Secado: Una vez la guadua ha perdido el suficiente peso para ser transportada, y con el objetivo de garantizar la eliminación de la mayor parte de su humedad interna, debe ubicarse en estructuras diseñadas para secarla bajo el calor del sol o en hornos, garantizando siempre una correcta ventilación y una eliminación de la humedal de forma pareja, pues de no ser así y, por ejemplo, secarse más una mitad que la otra por haberse dejado más tiempo al sol, esa mitad se contraerá más que la otra, generando manchas por humedad en el costado menos seco, torciendo ligeramente el culmo e incluso generando rajaduras y fisuras más de un lado que del otro.



Inmunizado: La guadua seca ya es apta para construir, sin embargo, para reforzar el tratamiento auto inmunizante del avinagrado y garantizar su resistencia a fitófagos es importante aplicar inmunizantes químicos al culmo, estos pueden ser de bajo impacto ambiental (ácido bórico, cristales de borax, NV, CCB) o alto impacto ambiental (ACPM, DWT, Insecticidas carpinteros), y puede aplicarse por inyección (perforando cada canuto e inyectando mínimo 20cm2 de inmunizante diluido según sea el caso) o por inmersión (perforando cada nudo y hundiendo la guadua en una piscina con el inmunizante diluido según sea el caso). Se debe garantizar una óptima ejecución y un correcto tiempo de absorción.


PROTECCIÓN POR DISEÑO


Ya hemos visto cómo proteger la guadua ante fitófagos, sin embargo tan importante como ese proceso previo es un diseño adecuado al material; como mencionamos anteriormente la guadua es un material vivo propenso a pudrirse o secarse, por lo cual es preponderante que el diseño evite cualquier contacto con agentes que potencien estos riesgos, y de allí deriva la importante norma de todo buen guaduero: “Buenas botas y buen sombrero”, aunque según el diseño podríamos añadirle una buena capa impermeable.



Las buenas botas se refiere a la implementación de cimientos que aíslen las guaduas del suelo, pues por su condición leñosa e higroscópica absorbe la humedad nada más tener contacto con ella; estos deben tener una altura de entre 30 y 40cm mínimo para exteriores (según el alero de la cubierta) para garantizar que el agua de lluvia que salpica del suelo no cubrirá la base de la guadua de agua. Si el alero no cubre debidamente la guadua es ideal que su apoyo posea mayor altura, así mismo como si en espacios interiores no existe gran riesgo de humedad puede ubicarse sobre apoyos pequeños de entre 10 y 30cm.



El buen sombrero se refiere a un alero que proteja debidamente del sol y de la lluvia directa, y este suele manejarse en una proporción 1:1 o 1:0,5 de la altura a la cual está cubriendo, es decir, si cubre una pared de 4 metros de altura debería tener una longitud de entre 2 y 4 metros, además de tener lógicamente un material impermeable que evite el paso de lluvia o sol directo.


La capa impermeable que mencionamos es importante en proyectos en los cuales no se pueda, por diversos factores, garantizar buenas botas y buen sombrero, o que las condiciones climáticas afecten a ciertas horas la estructura (por ejemplo un atardecer intenso con un sol casi horizontal que seca las guaduas más expuestas). Esta capa impermeable puede ser un pañete, un elemento de sombra o sacrificio, un agente natural como cera de abejas o aceite de linaza, o un agente químico como el profilan (en los agentes químicos es importante que siempre sean imprimantes para que la guadua los absorba, no sellantes como las lacas o barnices, pues la guadua se asemeja a nuestra piel en ese sentido… sería como aplicarte para protegerte del sol colbón (que sella y genera una capa dura que no respira contigo y se caerá en algún momento), en lugar de crema solar (que es absorbida por tu piel y respira contigo)).



La guadua es un material especial del cual existen muchas características a considerar para un proyecto, por lo cual continuaremos hablando al respecto en nuestra siguiente publicación del blog que será en unas semanas.


En IMZA, aunque trabajamos todo tipo de materiales naturales no podemos ocultar nuestra debilidad por la guadua debido a que es gramo a gramo (y centavo a centavo) el material más versátil disponible para construir, por ello nos apasiona profundizar y explorar más sobre el mismo, siempre con el objetivo de ofrecer a nuestros clientes proyectos que vayan más allá de lo ya visto.


Si quieres realizar un proyecto con nosotros no dudes en contactarnos, puedes hacerlo directamente vía whatsapp haciendo click aquí

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